Feeds:
Posts
Comments

Posts Tagged ‘Banco nacional’

(Artículo publicado originalmente en el diario digital OroyFinanzas, el 30 de julio de 2012).

 

Sr. Draghi, el BCE es un banco central más

 

Lo queramos o no, el Banco Central Europeo (BCE) fue concebido como el nacimiento de un banco central nacional; eso sí, de entonces once y ahora nada más y nada menos que de diecisiete naciones distintas. Esta sencilla constatación está en la base del agravamiento de la crisis de las deudas nacionales por las que han atravesado y aún sufren muchos de sus países miembros. Primero Grecia, seguida de Portugal e Irlanda, y ahora parece que le toca el turno a España e Italia. Es una sucesión de caídas de los tesoros nacionales que responde al mal gobierno de las cuentas públicas claro, pero cuya precipitación descansa, por encima de cualquier otro motivo, en la creación de una moneda como si hubiera un Estado único que la respaldara. Pues bien, ha hecho falta sólo una crisis financiera, cierto que importante, para comprobar su fragilidad y destapar el tarro de las contradicciones institucionales de la moneda única.

Otra moneda nacional, otro banco central nacional

Hasta ahora, de respaldo de la moneda, casi nada de nada. Ha costado “sangre, sudor y lágrimas” que los Estados miembros se percataran de las consecuencias fatales de esa ausencia de algún tipo de tesoro o hacienda supranacional europea, y luego dieran pasos efectivos para crear, sobre la marcha, fondos de rescate para ayudar a los países miembros. Algunos tacharán esta solución hacia la que vamos como indeseable, por devenir en mayor centralización y peso de un gobierno paneuropeo. Lo comparto, pero no es ahora cuando tenemos que discutir sobre ello. ¿Acaso no se defendía el proyecto del euro en los 90 como una vía para profundizar en el proceso de integración europea, hacia la supuesta panacea de la integración política y económica de las naciones participantes? ¿De verdad que la adhesión al euro era sólo una decisión de naturaleza económica, basada en una evaluación racional de sus costes y beneficios? ¡Desde luego que no! No olvidemos que un país como el Reino Unido se apartó en su momento de este proyecto dado que, según argumentaban sus críticos, supondría a la larga de una manera u otra la cesión de soberanía fiscal a Europa, además de la monetaria claro.

Pues bien, fue dentro de este proyecto político paneuropeo que impulsaba frenéticamente las ruedas del euro cuando se crearon las reglas que lo gobernarían y mantendrían como una moneda fuerte. Destacaremos dos que han saltado como costuras de un traje mal hilvanado: (1) La prohibición del rescate de Estados y (2) La independencia del BCE y la prohibición de préstamo a los Estados.

Pues bien, parece como si el BCE “pasara por aquí”, y que la crisis actual no le incumbiera. Su presidente, en una sucesión de contradicciones alarmante, por un lado nos recuerda esas reglas iniciales del euro y que, por tanto, no está el BCE para financiar Estados deficitarios; y, por otro lado, cuando la situación se acerca al colapso, se pone el traje de presidente del banco que emite el euro y compra deuda de esos Estados de manera más o menos indirecta, así como llega a afirmar, faltaría más, que respaldará la supervivencia de su propia moneda.

Disculpe Sr. Draghi, pero el tiempo en que nos creíamos que el BCE podía ser un banco central diferente, plenamente comprometido con la creación de una moneda fuerte, como si hubiera adoptado el patrón oro como ejemplo, ha pasado. Y, por la vía de los hechos, me temo que la institución que preside se ha convertido en un banco central como el resto que, de cuando en cuando, ha de enfangarse en las cuentas públicas para rescatar a los Estados de sus miserias financieras. Sí Sr. Draghi, a la postre, un banco central nacional más, muy a mi pesar.

 

Juan Castañeda

 

Read Full Post »